jueves, 7 de noviembre de 2013

Guardianes del Espacio de los Ángeles del Amor que cuidan del Bosque; acuden tocando violines y trompetas

Este es el cuento de la Caperucita Roja que va con toda su comitiva: Jueces, Guardianes del Espacio de los Ángeles del Amor que cuidan del Bosque; acuden tocando violines y trompetas; Danzando, bailando ballet, y dando Volteretas en el Aire con máscaras de disfraces diversos para distraer la voracidad de su mandíbula, y emitir los sonidos musicales ante las orejas y oídos sensibles y delicados del lobo feroz.
Van reunidos en conjunto, a descocer su guata donde se encuentra atrapada su abuelita, y rescatarla; atraparlo y dejarlo entre las rejas hasta que el lobo descubra y reaccione, ante esos aullidos con lágrimas en sus ojos a los Ángeles del Amor que cuidan las Aves y las Flores del Bosque; que han acudido al llamado de Auxilio de la Niña Pequeña, que con sus Antenitas de Tevinil en Son de Paz, manifiestan su descontento, pero al mismo tiempo dándose cuenta de la ferocidad del lobo que quizo devorar a su abuela tan querida y amada, que vive en medio de todo el conjunto de árboles impregnado de flores y mariposas, las cuales revolotean de flor en flor, de pétalo en pétalo.
Las Aves que elevan el vuelo con sus Alas Deltas colmadas de Plumas blancas, azules y transparentes, hacia las Altas Cumbres de las Montañas en dirección a las Colmenas del Infinito, en dirección a las Nubes Blancas que el Cielo presenta en su Campo abundante de Rosas y Claveles de Amor por la Tierra que las vio Nacer, a entregar en Bandeja de Plata su botín al Creador de Todo lo Creado, para que Él con su inmenso Amor en conjunto a los Jueces y Guardianes del Espacio y Bosque Eterno inundado de Estrellas y de Sol Naciente, den su parecer al destino de la ferocidad de su villanía voraz.
La PAZ se construye con la PAZ, NO con la guerra.

1 comentario:

  1. Yo no soy de este mundo. Si piso esta tierra es pura casualidad
    o mas bien, porque la fuerza de gravedad empuja mis pies hacia ella.
    Es por eso que me preocupa cuando diviso hombres y mujeres
    que viven en condiciones deprimentes junto a una estirpe social empobrecida
    que calla por dolor y timidez abrupta.
    Pareciera que nadie se da cuenta de algo tan obvio y hacen la vista gorda
    como si no existiéramos más que para servirlos
    con esos grilletes atados a sus pies, cuello y manos.
    Me desespero porque: no soy de este mundo
    caí de la nave espacial con precisión en la cima de esta montaña
    desde allí he divisado todo lo que hacen los hombres con sus propios
    hermanos de sangre.
    En mi planeta nadie tiene derechos sobre otro ni más categoría porque
    haga una u otra cosa
    nos amamos y respetamos de igual a igual de la misma sangre o no
    pues, la sangre que corre por nuestras venas es única y personal pero
    en exclusiva: una sola.

    Como artista, NO soporto las soluciones violentas, sino el diálogo, la comprensión, el AMOR y el respeto al prójimo. Amar al prójimo significa NO agredir su psiquis apropiándose en forma indebida y desmedida; usufructuando de la naturaleza que Dios regaló a tod@s l@s hombres y mujeres de esta Tierra Sagrada para que la amaran por sobre todas las cosas que existen en este mundo.
    En este sentido explícito, me identifico con el Ser Autista que mira el Cielo en busca de Su Planeta donde juega con sus juguetes, con su Luna y sus Estrellas propias del Firmamento, que son de él y de tod@s sus hermanos de la misma sangre o no.
    Su Planeta, NO distingue raza, ni credo, ni color, ni nación; SON todas UNA SÓLA.

    ResponderEliminar